Header

Venezolanos ocupan edificios en riesgo y ministro pide que salgan

Por afuera es un edificio que aún muestra las huellas que dejó el terremoto de hace más de dos años: cuarteaduras, ventanas rotas y una inseguridad que no lo hace habitable.

Pero en el interior de un bloque de los edificios multifamiliares de Los Tamarindos, a 5 kilómetros de la terminal terrestre de Portoviejo, varios niños juegan con pelotas y figuras de personajes infantiles.

Su dialecto los diferencia de otros niños que residen cerca de ese edificio. Son venezolanos como sus padres y sus abuelos, que llegaron a Ecuador en busca de mejores días, escapando de la crisis económica que agobia a Venezuela.

Desde hace cerca de 15 meses, María Eugenia Colmenares, oriunda de Barquisimeto, vive allí con su esposo y cinco hijos. El último de tres meses nació en Portoviejo.

Ella reconoció que sus vecinos y amigos que ha logrado en los últimos meses le han indicado varias veces del peligro de la edificación. Pero señaló que no tiene dónde vivir.

Dijo que cuando llegaron, un abogado les permitió vivir ahí sin problemas, pero que tras realizar unos arreglos ya les cobra mensualmente por utilizar uno de esos departamentos.

“Para todo el mundo esto es inseguro, hasta allá abajo el señor que está arreglando el local que alquilaron (una barbería) me dice: ‘Mire, chica, esto no es seguro…, esto en cualquier momento, ni quiera Dios ni la Virgen, puede pasar algo’; yo le digo: Bueno, no me diga así, si no tengo dónde vivir”, replicó Colmenares.

El caraqueño Ángelo Vera también habita el edificio. Trabaja como albañil, actividad que es intermitente. El extranjero señaló que al menos eso le ha permitido que otros hermanos y su padre, Pedro Jesús, viajaran a Manabí en busca de oportunidades.

Vera coincidió con Colmenares en que el lugar es riesgoso. Hasta ahora a él no le han indicado sobre una desocupación o reubicación.

Daylín Chourio, también de Caracas, lleva casi dos semanas en Ecuador y el lugar que la acogió junto con su esposo es uno de los departamentos de este bloque multifamiliar, del que aspira a salir próximamente cuando consiga un trabajo.

La permanencia de cerca de 50 venezolanos en varios de estos departamentos no es desconocida por Xavier Torres, ministro de Desarrollo, Urbano y Vivienda. El pasado viernes hizo un llamado al gobernador de Manabí sobre la factibilidad de hacer una desocupación de quienes residen ahí, debido a que es un alto riesgo.

“Las torres que quedan en Portoviejo deben ser desocupadas de manera inmediata por cuanto corre riesgo la gente que está viviendo ahí, que son algunos departamentos y yo he pedido que se desocupe, esa es una disposición que el gobernador estaba haciendo…”, señaló Torres.

Dijo que se levanta información para determinar los propietarios de esos departamentos y ver por qué se está arrendando a extranjeros como parece que se está dando.

Torres reconoció las dificultades económicas que tienen para reconstruir esos edificios multifamiliares este año, por ello se intenta levantar los datos para dar una solución y que las personas que necesiten pueden pasar a planes habitacionales ejecutados por el Miduvi.

Para reparar esos edificios se necesitarían unos $ 7 millones que ahora no se tienen. (I)

Antecedente
Propiedad

Dueños
416 familias serían propietarias de las unidades que resultaron afectadas tras el terremoto del 16 de abril de 2016. Unos ya habrían cobrado el seguro. Otros habrían dado en arrendamiento esos departamentos.

Desocupación
Hasta ayer no se conocía de la desocupación de este edificio por parte de la Gobernación de Manabí. Los venezolanos que habitan en esos inmuebles alegan que no tienen a dónde ir.

(Hay que) levantar el diagnóstico de esas 416 familias, dar la priorización para ver la intervención y poner los plazos, considerando que algunos ya cobraron hasta los seguros de los edificios.

FUENTE: EL UNIVERSO

También te puede interesar ...

0

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *